lunes, 30 de mayo de 2016

¿Cómo acercar la tecnología a la tercera edad?. Un reto necesario.

Hoy en día muchas son las personas que dicen expresiones tales como “Ahora los niños ya vienen con el teléfono en la mano” o “ya saben cómo usar la computadora” a menos que exista un “gen de la computación” o el “cromosoma del smartphone”. Esto sin duda es imposible. 

Los llamados “nativos digitales” la incorporan más rápido y logran manejar en cuestión de minutos casi cualquier dispositivo que llegue a sus manos. En casa, en la escuela y con los amigos, tienen la oportunidad de probar, ensayar y terminar por convertir estos aparatos en extensiones de su propio cuerpo.

Ver a un bebé manipular una tableta puede sugerirlo, pero, al menos por ahora, la ciencia no ha identificado ese cambio en la evolución biológica. El ser humano no nace sabiendo cómo usar el celular, la computadora o el microondas. Tiene que aprender.

En esa generación los padres se vuelven los alumnos de los hijos, ya que ellos están más familiarizados con las nuevas tecnologías, los pequeños nativos se vuelven profesores; enseñando el uso de las nuevas tecnologías, puesto que las personas mayores se ven obligados a aprender a manejar el correo electrónico y el smartphone, entre otros, porque el trabajo se los exige.  

Estos extranjeros digitales eventualmente se vuelven ciudadanos del nuevo y cambiante mundo tecnológico. Los mayores, es decir los abuelos de los “nativos digitales” son los que están más alejados de ese mundo. El asunto es que también viven en él y deben adaptarse para que la propia tecnología no los destierre de la sociedad.  

Los adultos mayores pueden aprender a manejar la tecnología, y de hecho ya lo hacen. Cada vez hay más abuelos en Facebook y Twitter, accediendo a Google y YouTube, o incluso jugando al Candy Crush.

Más allá de las “clases” que sus nietos o hijos puedan darles, hay adultos mayores autodidactas y aquellos que asisten a cursos de informática, sustituyendo los de crochet o cerámica de antaño. Pero así como están los abuelos que quieren introducirse al mundo de la tecnología, hay otros que simplemente no le ven el sentido de aprender a hacer uso de las tecnologías.

Es en ellos en los que queremos hacer hincapié en este artículo. Para acercar la tecnología a la tercera edad conviene seguir una serie de consejos, con el fin de facilitar el aprendizaje y salvar las barreras. Aquí te damos unas ideas.

Claves para despertar en ellos el interés al aprendizaje de las nuevas tecnologías.

Uno de los primeros requisitos para acercar la tecnología a las personas de la tercera edad es que vean utilidad en ella. Si conectarse desde su smartphone les sirve para estar comunicados con familiares y amigos o para informarse sobre el tiempo y las noticias es más sencillo que encuentren interés en aprender. Más que si para ellos Internet en el móvil se convierte en sinónimo de tener perfiles de redes sociales que en principio les resultan ajenos.

Otro de los consejos más básicos es empezar con algo sencillo y manejable. Por mucha utilidad que tengan algunos servicios y dispositivos, tal vez haya que dejarlos más adelante si su funcionamiento es más complejo que otros con los que es más fácil iniciarse.

Acercar la tecnología a la tercera edad pasa, como con todo el mundo, por moverse en ámbitos que despierten interés. Para motivar a cualquier persona a hacer algo es necesario encontrar temáticas que le gusten. Será fácil convencer a alguien que le gusta estar enterado de los resultados de fútbol para que use su smartphone si descubre que con tocar un par de veces la pantalla aparecen.

Tan importante para la motivación es despertar el interés como constatar los progresos propios. Ir poco a poco, con paciencia, y poniendo de mérito los éxitos conseguidos animan a los alumnos a no desesperarse y abandonar la práctica.

Facilitar las cosas

En lo que se refiere a las cuestiones que tienen que ver con ciertas limitaciones físicas, uno de los problemas que suele haber es la falta de visión. Para compensar esto se puede aumentar el tamaño del texto en las aplicaciones, tanto si hablamos de un smartphone como de un ordenador. Subir el nivel de brillo de la pantalla es otra de las cosas que se pueden hacer para que el contenido se despliegue de forma más clara.

Con un smartphone se puede buscar un ‘launcher’ para que agrande los iconos. Uno de los más conocidos en Android es Wiser, que tiende una capa sobre el sistema operativo para que sea más sencillo ver las aplicaciones o marcar los números.

No olvidar la seguridad (Esto es sin duda uno de los puntos más importantes)

Concienciar sobre seguridad informática es uno de los aspectos básicos que se debe tener en cuenta. Resulta necesario enseñar a las personas mayores a que no caigan en estafas por pinchar en enlaces sospechosos que les llegan al correo o a través de redes sociales ni por descargar archivos dudosos. Y las contraseñas, por supuesto, que sean seguras y no repetidas.






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